
Después de la inocente brometa de lo de Frank de la Jungla toca centrarnos en nuestra querida San Silvestre. En primer lugar, alabar el cartel de nuestro amigo, el gran Juánfer. Después, la San Silvestre de Barbastro, si nadie dice lo contrario, es la más antigua de Aragón. Este año, la San Silvestre vuelve a su escenario habitual en treinta y dos de las treinta y cuatro ediciones, el Paseo del Coso. Me acuerdo de haber presenciado la primera edición y de haber visto muchas otras en las que ganaba de forma insultante Eliseo Martín, corrían unas 30 personas y no había nadie aplaudiendo. El año 2010 fue un año histórico, el ambiente fue fantástico, hubo 200 corredores, cada uno a su rollo. Unos a zumbar, otros a correr disfrazados. Las carreras infantiles reunieron a unos 75 niños y niñas. Pero lo de este año se sale de la más positiva de las previsiones. Pusimos un tope de 300 atletas que nos parecía bastante y por tener todo atado por cuestiones logísticas, ya que hay que conseguir aguinaldos, regalos, dorsales, establecer un seguro, etc. Además de la incógnita del nuevo recorrido. Pero es que la demanda de participación ha sido realmente espectacular, alcanzándose la cifra de los tres centenares cuatro días antes de la celebración de la carrera, hasta el punto de que si hubieramos puesto un límite de 400 pienso se habría llegado a él. Cosa que por otra parte habrá que plantearse o no una vez analizados los resultados de la carrera. Los inscritos para las carreras infantiles se han duplicado.
Ahora ya sólo queda esperar que todo salga bien. Paciencia a los corredores, en especial los que corren mucho y tendrán que sortear a muchos doblados. Que sea un final de año atlético y feliz para todos. Nos vemos el día 31 en el Coso.

